Adaptación
Ningun perro entra «de una».
Antes de integrarse a la guardería, evaluamos la sociabilidad, la energía y la forma de vincularse de cada perro.
La adaptación es progresiva y acompañada.
No buscamos que el perro «se banque» el lugar, sino que se sienta seguro.
De esta manera cuidamos a la manada y también al perro nuevo desde el primer día.


